EL PASEO DEL LECTOR (I)

Encontrando la motivación

Por Carlos Porcel.


Voy a empezar presentándome contigo. Mi nombre es Carlos. Soy abogado. Como muchos otros hice una carrera profesional pensando en la seguridad que esto me podría generar. Sin embargo, ya desde muy joven estuve interesado en la literatura. Martha Sastrías, mi madre, quien fuera fundadora del PIALI, fue un referente para mí en esta materia. Pero, a decir verdad, no fue hasta mi edad adulta, gracias a mi maestra y amiga Rita y a mi hijo mayor Alejandro, que la literatura tomó una lugar muy importante en mi vida y me convertí en un lector asiduo. Reconozco que de no ser por todos ellos me hubiera sido muy complicado retomar el camino de la literatura y descubrir toda su dimensión creativa y expresiva. Me di cuenta de que no había sido consciente de la magnitud e importancia que el proyecto de mi madre ha tenido acercando a los niños y niñas a la literatura infantil y juvenil. Por esa razón, y siguiendo los pasos de Martha, he decidido escribir este blog, con la idea de motivar a otros a recorrer esta aventura de la literatura, para que en su momento transmitan a otros, de igual manera, la pasión lectora.

Pero no se diga más. Comencemos en esta primera entrada con: 

Encontrando la motivación.

Esta entrada tiene como finalidad que puedas encontrar tu motivación lectora. Sin ella será muy difícil que puedas emprender a profundidad este camino. Cuando uno está motivado, es que ha encontrado, valga la redundancia, el motivo para hacer algo. De eso trata este capítulo, de que encuentres los motivos por los que quieres leer y las lecturas con las que te gustaría y deberías de emprender el camino. 

En la medida en la que lo consigas podrás crear un hábito lector, que es en donde radica el secreto para, una vez iniciado en el camino del lector, no dejes de andar por él. 

Pero ¿cómo puedo llegar a tener un hábito de lectura?

Empecemos por lo más básico. Debemos de identificar en nosotros mismos qué tanto queremos y nos interesa volvernos lectores. Pues para generar el hábito necesitamos entender muy bien nuestras motivaciones. 

¿Cómo saberlo?

Aunque yo no pueda dar una receta o el a.b.c. de cómo saber qué tanto interés o motivación tiene alguien para volverse lector, sí puedo darte algunas recomendaciones para ello. 

Independientemente si has leído mucho, poco o nada, te invito a que pienses en aquellas historias que leíste en algún libro o que alguien te contó, incluso aquellas que viste en el cine o en una serie, piensa en alguna que te haya frustrado mucho o que te haya hecho sentir emoción, alegría, tristeza o haya generado intriga, inquietud, etcétera. Lo más seguro es que recuerdes con agrado las historias que a ti más te hayan conmovido o interesado. Eso te está pasando porque es precisamente de lo que se trata la lectura, de conmovernos con lo que leemos. Si hecho este ejercicio lograste identificar qué tipo de historias te gustan más, has podido definir lo primero y más importante: los temas que de entrada te gustan más. Pueden ser aventuras, intrigas, policiacas, de misterio, ciencia ficción, históricas, etcétera.

Cuando lees se activan en tu cerebro sustancias que provocan emoción y curiosidad. Gracias a ellas es como te vas a impulsar y alentar para empezar a leer. Sentir emoción, entusiasmo y curiosidad por todo aquello que vas a encontrar en un libro. 

Para ilustrar lo anterior, te propongo que hagamos un pequeño ejercicio.

Lee este párrafo de la obra El reparador de Bernard Malamud. “Yakov empezó a golpear con la vara de abedul al caballo hasta hacerlo sangrar. El jamelgo se quejaba, pero no se movía de su sitio en el camino”.

EMOCIONES QUE DESPERTÓ EN MI:ME GUSTÓ SI/ NO ¿PORQUÉ?ME INTERESA SABER SI FINALMENTE EL CABALLO AVANZÓ. ¿POR QUÉ ESTABA DETENIDO? ¿A DÓNDE IBA YAKOV?
SI/NO Y PORQUÉ
  

Si esta emoción, inquietud o curiosidad dan vueltas por tu cabeza, vas por buen camino. Porque sin curiosidad es muy difícil abordar la lectura. Es a través de ella que surge el deseo de saber y averiguar algo, incluso en los lectores se traduce en un deseo de conocer cosas que no nos conciernen y que son ajenas a nosotros. La curiosidad nos lleva a querer descifrar la historia oculta de un personaje o del mismo autor. Es el deseo de descubrir anticipadamente el desenlace de una historia o encontrar las inconsistencias de la misma. Dilucidar porque se mencionan determinados pasajes en algún cuento o interpretar que quiso decir el autor. 

Definido o por lo menos habiéndote acercado a los temas que te gustan y sintiendo curiosidad por ellos, has dado el primer paso para iniciar tu aventura de lector. 

Tal vez en este momento pienses que no tienes suficientes motivaciones para dedicar tiempo a la lectura y te sientas forzado a hacerlo porque a nivel social y en la comunidad se ve bien que leas. Esto es un error, pues la lectura es un acto de libertad que es para uno mismo, asumir el hábito debe ser un acto voluntario y por gusto propio, nunca por demostrar nada a nadie.

Ahora que hemos detectado que tipo de historias nos emocionan o interesan más, debemos de definir para nosotros mismos ¿por qué? y ¿para qué quiero leer? Quizá pienses que esto suena irrelevante. No es así. Si no somos capaces de definir porqué y para qué queremos leer, no tendremos motivos reales y honestos para hacerlo. Se trata de un ejercicio propio.

Toma papel y lápiz y escribe abierta y sinceramente porqué y para qué lo quieres. 

¿POR QUÉ QUIERO LEER?¿PARA QUÉ QUIERO LEER?
  
  

En mi experiencia yo empecé a leer porque cuando escuchaba sobre libros me daba curiosidad, me intrigaba conocer la historia y el porqué de las críticas buenas o malas de un libro. Quizá inconscientemente por querer imitar a mis padres a quienes siempre reconocí como grandes lectores, críticos y con conocimiento de muchos temas y cosas.

Una vez definidos los motivos que te mueven para querer ser un lector más constante, debemos de hacer de dicha motivación nuestro motor inicial para empezar y ponernos manos a la obra, tomar acción y así comenzar el Paseo del lector.

De esta manera, desde el momento que elijas tu libro para leer, basado en tus motivaciones y tu deseo de volverte un lector asiduo, habrás iniciado tu paseo. Porque leer debe de representar una actividad gratificante y satisfactoria. No es una carrera, ni una competencia. Cuando se es lector no se compite con nadie, ni con uno mismo. Leer es una actividad íntima, personal, independiente, no importa que leas para ti o para otros, el resultado de la lectura es lo que tú interpretes de ella.

Dicho esto, me despido. Trabaja en tus motivaciones y has ejercicios sobre tus gustos. Escribir una lista de ideas es muy útil para tener más claridad de lo que estás buscando. En este blog de PIALI iremos subiendo recomendaciones y reseñas de libros, tanto para niños, niñas, adolescentes y adultos. También puedes buscar cuentas en redes sociales que se dediquen a difundir opiniones y comentarios sobre libros, suelen ser una buena referencia para definir qué te gustaría leer.

Nos leemos en la siguiente entrada para hablar sobre las Herramientas para la Lectura.

Deja un comentario